miércoles, 10 de septiembre de 2014

Inicios tempranos en la arquitectura


Donde nací y mi abuelo me llevaron a estudiar arquitectura.
Mi eterna búsqueda está en los límites. En la exclusión y la inclusión que generan.

Cuando era chico, me acuerdo que me asomaba sobre la Av. Gral Paz, para ver que había del otro lado, me daba curiosidad. Cuando le preguntaba a mi abuelo que era, él me decía: "es la ciudad".
Cuando supe que cuando nací, habían tirado el muro de Berlín, tuve la sensación, que mi muro, era esa gran avenida que tenía enfrente. Después pensé que ese gran muro, por ser un muro, encerraba algo para defenderlo, para diferenciarse del resto, se resguardaba para poder sobrevivir como ciudad. Para poder decir soy "esto".

Más de grande me llamaron mucho la atención los piquetes. Todas las personas criticas como siempre, sin ponerse a reflexionar sobre el tema.
Cortar una calle. Yo me preguntaba: ¿Por qué cortan una calle y no cortan otro lugar? Pero quería adentrarme: ¿Por qué justamente LA calle?¿ Por qué la gente protesta ahí?
El espacio público en teoría, es la plaza, es el abc del espacio público. Al tener las plazas enrejadas, ¿dónde se va a relacionar la gente? ¿dónde se van a manifestar? Con todo lo que expresa la palabra.
La verdad que con un poco de coraje de chico hubiese hecho lo mismo, no hubiese permitido que me corten la calle, mi lugar para encontrarme y relacionarme, mi espacio y de mis amigos. En realidad, cuando se corta una calle se protesta sobre el muro.
Sus límites políticos y sus alcances no lo traspasan. Siempre me pareció raro que estando a 20 metros de un porteño, no voto por lo mismo. El muro es política pura.

Y me sigo preguntando: ¿La arquitectura es por sí misma excluyente? ¿Cuándo nos hacen hacer los supuestos "programas públicos" se darán cuenta que todo eso es privado?¿Qué la ciudad también lo es? ¿Por qué no nos dicen que con un simple muro estamos excluyendo? ¿Por qué no nos dicen que el pensar ya es una acción excluyente? Yo me excluyo a mí mismo, prefiero estar del otro lado del muro.

Gracias a mi barrio y a mi abuelo, que me hicieron estudiar lo que amo.





martes, 9 de septiembre de 2014

Continuará


Escribo porque soy diferente
y soy tan parecido a mí.
Decaído me levanto,
y a veces en armonía,
me pregunto porque no me agobia la tristeza

La vida se compone de notas opuestas
Es un pentagrama, y nosotros acá mudos.
¿Me piensas tanto que no podemos sonar?
¿Tendré que recordarte?
¿Cómo hacerlo si todavía tengo pesadillas al soñar?

Me pregunto,
espero una lección que ya conozco
Pero dime nena, ¿Cuál es tu duda?
Pues tengo tantas, que solo tengo respuestas.
Pienso, te desvaneces.

La puerta se abre
mis palpitaciones crecen
mi cuerpo disminuye
te siento tan igual
que se repite tu espalda en mi campo.

Ahí te vas con tus comisuras
Te sientas, levantas cabeza.
escribiéndome, indiferente.









Quisiera ser el último


Lo verdadero ama el vacío,
así como la poesía rima con vos.
La pasión depende de lo oculto,
como ésta distancia y los puntos que la definen

Dos dinteles nada más,
y todas éstas pieles sin dejarnos ser.
Un pasillo inservible y terco,
dándonos una pelea virgen
nosotros con la ilusión intacta.
Pasaremos a saltarlo,
minimizándolo en pasaje.

La nada totalizada
y los límites definiendo nuestra responsabilidad.
La forma libre, como los demás
(como siempre)
Como mi pasado
burlándose, riéndose de mi esperanza
(como el viento en mí dudar)

Bautizarte en pasión
en el arte de estudiar tu calma
¿Quién no querría ser el primero en amar tú alma?
¿En jugar en ésta historia inventada?




sábado, 6 de septiembre de 2014

Amor que nunca fue amor


El frío silba, se sienta en mi quietud
A pensarte incansable, indiferente.

La prueba y el error se hacen límite en mí accionar
¿Cuántos instantes hay que soñarte para tener un momento imborrable?

El rumor nos cobija, y ésta parálisis corporal te tiene acá
Virgen como soy de cada día
espío tu dulzura inconsciente
Mi boca te llegará, mis palabras

Crepita el viento la dermis de nuestra supuesta historia
Creo en tus ojos, pero soy frágil y ansioso
Un sueño quita a otro
Aquí estoy, neurótico, inmóvil.

Te voy a extrañar.




martes, 2 de septiembre de 2014

Frankenstein

El viernes pasado tuve en mi queridísima facultad una de las mejores teóricas que haya presenciado. Me emocionó de tal forma, que tuve casi la obligación de levantarme del asiento y contarle al profesor mi historia y el por qué lo molestaba un viernes a las 12 de la noche.

En medio de la charla que daba sobre el Iluminismo, tanto en su faceta clasicista como barroca pero orientado a "la técnica y la utopía"(siempre hablando conceptualmente) y mientras arquitectura iba y arquitectura venía, apareció un personaje creado por Mary Shelley. Así es, era Frankenstein.El docente de buena madera, solo nos pregunto una cosa, luego se desprendió el resto de lo que voy a contar (de ahí que trate siempre a mis alumnos de hacerles preguntas y no darle afirmaciones, logrando, espero y en teoría que se pregunten)

¿Saben que hace esto acá? ¿Quién es? Y, por último: ¿Qué tiene que ver con lo que venimos viendo?

Hubo al principio un silencio, insistió, y empezaron a largarse todos, incluido yo.

"Era un montruo que era creado por un doctor llamado Frankenstein. Osea que no tenía nombre, era el Monstruo. Fue hecho con restos de cadáveres que el creador tomaba en los cementerios."

"¿Habla de el hombre creyéndose a ser dios?"

"¿No querrá poner en jaque la idea de belleza de la época? O...¿no querrá decir que lo que aparece cómo malo, no siempre lo es?"

Yo opinaba parecido, todo era cierto, como asentía el profesor mientras hablaban, pero yo tenía dudas, había algo más, una especie de señal del destino.
Me salió decir lo siguiente: "A riesgo de equivocarme, Frankenstein me hace acordar mucho a Miralles. Esto de traer cosas de diferentes lugares y armar algo nuevo, algo así como una bicicleta o como el mismo cuerpo humano."

El profesor adelantó alrededor de 15 diapositivas cuando dije esto. Cerraba con Enric Miralles y este concepto de partes diferentes armando un todo ordenado.

Fuí a hablarle, le pedi disculpas y le dije: " Yo soy Frankenstein, estoy transplantado, pero no soy ningún monstruo"

Y ahí fue cuando encontré mi camino nuevamente dentro de esta hermosa pasión que llevo desde que nací.

(las imágenes son proyectos que hacia en la secundaria, los retomé, y ahora me entiendo un poco más)




viernes, 13 de septiembre de 2013

La eternidad imaginaria






Aunque el sol no te abrigue
no quiere decir
que no tengas más frío.
Y si la luna se cubre
no quiere decir
que no tengas su luz.
Cada día es la mañana
desnuda en tu
corazón que no brilla.
Y si algún día se oculta
no quiere decir
que no puedas volar.

Mientras el cielo brilla, amor,
aquí yo esperaré.
Voy yo solo en la distancia, amor,
y por ti yo esperaré.

Una vida lejana
se escucha pedir
por su amor sin destino.
Y si la noche la calla
no quiere decir
que se apague su sed.
Si en un sueño la buscas no quiere decir
que ella no esté a tu lado.
Y si sus manos se escapan
no quiere decir
que no tengas tu piel.

Va en mis alas el reclamo, amor,
va desde mi corazón.
Va en mis alas el reclamo, amor,
va desde mi corazón

Aunque el sol no te abrigue
no quiere decir
que no tengas más frío.
Y si la luna se oculta
no quiere decir
que no tengas su luz.
Cada día es la mañana
desnuda en tu corazón
que no brilla.
Y si algún día se oculta
no quiere decir
que no puedas volar.

Cada tanto la palabra adiós
retoma al amanecer.
Cada vez que la pronuncias, amor,
después yo veo renacer.