sábado, 10 de noviembre de 2018

Linda

Si te digo que sos linda
no te asustes
nombrar a las cosas por lo que son
es más fuerte que yo
y vos sos linda.
Vos si,
sos solo una parte
de lo que nombro:
cama, baño, desayuno, espejo, puerta.
Me gustan las cosas como son
y son lo que me hacen sentir
Y si te digo que sos linda
no te asustes,
solo estoy siendo sincero
y no quiere decir más que eso.
Puedo nombrar
a tu lunar en la espalda,
el cual contorneo con mis yemas,
la cicatriz explotada de la vacuna
en tu brazo,
tus ojos
de algún color que no descifro aún,
los aritos en tus orejas,
tu pelo, que tiro detrás de estas,
la pequeña sombra en tus rodillas,
por tanto andar
y hacerte quien sos hoy.
Estas son cosas buenas que generan
otros sentimientos,
sácalos, no importan ahora
quiero hacerte saber hoy
que sos linda
y nada más.
No es algo que ocurra al mirarte,
puedo reconocer que lo sos
sin hacerlo
déjame que te diga
que no es un tema de distancias
tampoco me hace falta verte.
Mañana quizá desaparezcas,
o yo y está bien.
diré: “sabes, te deseo lo mejor linda”
y seguiré con mi vida.
Dejemos las cosas claras:
si te digo que sos linda
no te asustes,
digo lo que me pasa como puedo
y como mejor me sale.

miércoles, 10 de enero de 2018

Los Rolling y Muddy Aguas


¡lo pueden creer!...¡el careta de mi vecino cambio la contraseña de netflix!...¡desagradecido el hijo de puta! pero JA!...lo que no sabe es que estoy colgado de internet también... y acá estoy, si señor... ¡viendo a los Rolling con Muddy Waters en Youtube, y desde mi sillón!...esto es vida, si... ¡en tu cara ortiva!...y uno que pensaba invitarlo a tomar birra...pero es así, nacen con el corazón ortiva...tararan-raran...no hay nada que hacer...este mundo está hecho para los caretas, es así vieja...si, todos caretas...¡ellos son los dueños de todo esto!...oh pero miren eso...si, no pueden negarme disfrutar de un buen blues...parapam-papam...como suena esa viola carajo...vamos Keith, si...parapam-papam...vamos...miren a jagger, todo de rojo como un papá noel sincero... oh si...eso sí es onda vieja... ¡¿quién carajo se viste todo de rojo hoy?!...todos caretas son... ¡eres grande Mick! ¡quiero moverme así al compás de la nota blues!...tararan-raran... oh yeah... tararan-raran...¡balanceandome voy...como un pendulo repleto de alcohol! ...balanceandome voy... no, tanto no... no...no tanto...estoy muy tirado en el sillón y borracho... tararan-raran... solo un poco...un poco borracho, no más que eso...si...y tendría que ir a buscar otra lata para estarlo por completo...si, ahora en un rato voy...que termine este tema y arranco...todos caretas señores...asi se canta maestro...ouuu yeaah... tararan-raran...papam papam...¿en que estaba?... en que iba a buscar otra birra...si, pero no tengo ganas de levantarme y menos de ponerle pausa a esto...ya fue loco, ya fue... tararan-raran...pero tengo sed y más que sed, calor... tararan-raran...¡¡así richard!!!...si... hace calor...¿por qué uno toma coca o cerveza cuando hace calor?...esto es vida, pasa como agua...ohhh yeahh... ¡mirenme! ¡tengo un control universal, el universo me pertenece! tararan-raran...que viola la puta madre...yeahh...que hermoso control universal... miren esto...esto es evolución carajo...tararan-raran...estar tirado en un sillón y no moverse...si...puedo apagar o prender está mierda cuando quiera...pero suenan bien en vivo los Rolling...si, es temprano todavía...y suenan bien...no te voy a apagar Miguel, no...me caes bien Miguel, me tomaria otra birra en honor a vos...te podes quedar tranquilo, te banco...si...todos caretas, pero vos no...¡mirenlo vestido de papa noel!...este tema lo voy a repetir, no quiero estar en silencio, si...te voy a repetir tema...el mundo es mío con este control...y si quiero que toquen de vuelta, tocan de vuelta...es asi...así toda la noche... tararan-raran....¡que felicidad, miren la cantidad de botonsitos! ...¿quieren patentar algo? ¡proveanme de cerveza sin levantarme señores!...tomen lápiz y papel: ¡el sillón heladera!...eso sí es un negocion...o vender controles...esos locales...los locales que venden, tararan-raran, controles...buena onda...esos que venden solo controles...¡y sobreviven!...eso sí es un laburo digno...un laburo noble...vender comodidad al alcance de la mano... paparan-papam, ouuu yeah...pero la mayoría de las personas son caretas...es asi...bien Muddy así, si, humille maestro...¡estos negros nacen con la música en el alma loco!...no hay nada que hacerle... tararan-raran...uepa... casi me caigo sentado...¿pero que hay acá?...uo...una latita caliente... esto vino del cielo... tararan-raran...hasta el fondo Mick...¡brindo por vos Miguel, por el negro Muddy y por el control universal!... ¡acá tienen!...al mango señores, ¡que se escuche en todo Buenos Aires!..si, un palito más y estamos...¡escuchad caretas!...¡esto es pueblo!...¡este sonido es para todos, no para algunos!...¡y para vos también!...ou yeah...

viernes, 5 de enero de 2018

Tienda Boca Juniors


Estaba caminando por Florida con un postick en el que tenía anotada la dirección. Pispeaba los cartelitos con la altura de vez en cuando y corroboraba: "FLORIDA 589 - TIENDA BOCA JUNIORS". Joya voy bien, cada tanto me aprobaba.
Pateaba por la vereda impar, la que da al río, con lo cual iba en el sentido correcto. Los caminantes, cumplíamos las mismas reglas que se dan en el parque automotor, nos deslizábamos de nuestro lado derecho inconcientemente y respetando la velocidad máxima y mucho muy importante, la velocidad mínima, que pareciera mucha gente no saberla. Así íbamos, todos derechitos midiéndole el tiempo al de enfrente. En un momento me hago espacio mirando para atrás, y estaciono en un puestito de flores y le pregunto al florero, hay una tienda de boca por acá, ¿sabés por dónde es? El me contesta que camine una cuadrita más, que era justo antes de la esquina. Caminando más aireado, la encontré, era justo antes de la esquina realmente. Miré un poco la vidriera desde afuera, con la esperanza de encontrar algo que me guste y hacer lo más rápido posible pero terminé entrando. Hola, estoy buscando una remera tipo de entrenamiento, para una persona más grande que yo. Debe ser XL entonces, me contesta. Todas las que están de acá a acá, son XL, cualquier cosita me decís. Dale, le digo. Remeras amarillas, azules, blancas, ninguna me gustaba como para comprarle a mi hermano. Era su cumpleaños y quería llevarle algo que no tuviese de Boca. Toda una historia, porque tenía hasta las cortinas del cuarto de Boca. Separé una, dos, tres, hasta que di con una que era muy Fer, mi hermano. Ésta, le digo contento por mi hallazgo. Te gusta esa, genial te la separo. En eso, lo frena una mujer, castaña y de piel trigueña ¿no hay más de esas? le pregunta. El vendedor le dice que hay pero de otros talles, no XL justamente. Le hace un gesto de lástima y se dirige a mi, ¿querés ver alguna otra cosita?, le digo que si, que voy a ver "alguna otra cosita". Recuerdo que repetí la palabra "cosita" marcándosela como lo había dicho él, después se dio vuelta y se llevó mi remera al mostrador. Urguetié un poco más entre la ropa y sentí que alguien me llamaba al hombro. Disculpa, ¿te puedo pedir un favor? me dice la morochaza de antes y le digo, si, decime. Quería pedirte si me haces un favor. Si, dale, ¿qué necesitás? Yo insistía en que vaya directo al grano, se ve que no me había escuchado. Era para ver si me hacías la gauchada de probarte ésta remera. Alzó la remera de bosta en lo alto. Le hice cara de asco, demostrándole mi apatía por los xeneizes. ¿No sos de Boca no? se ríe, tiene un comedor hermoso. Suspiro, es lo que me pasa cuando estoy frente a algo sublime. No, no soy de Boca, soy del más grande. Por eso de boquita. No, soy de niuls querida, le digo todo galante. Se empieza a cagar de risa. Yo no dejaba de verle la sonrisa. Bueno, comegatos, me dice, ¿te probarías la remera por mi si o no? Ya estaba tornándose seductora la situación, o eso me estaba pasando a mi. Le agarro la remera y le digo, lo de comegatos te va a salir caro bostera abandónica. El vendedor que me sigue de atrás (pregunten por Alan si van, nunca se sabe cuando se necesita un cómplice) mete fichas, esto mínimo vale un café pobre pibe. La flaca le contesta cortando todo el clima de un saque, gracias, no me gusta el café, paso. Hubo un silencio de unos segundos en donde me pinche. En eso arremete un gancho, que me agarra con la guardia baja y ¡tira!: "es que prefiero la birra." BUUUUM! Nocaut! ¡UNO- DOS- TRES- CUATRO!...me imaginé en el Luna Park, a estadio lleno, avasallado por la Tigresa anónima ésta sin poderme levantar en el ring. Las luces me alumbraban la cara y no me dejaba ver bien. El público gritaba en un sonido ensordecedor. Alan es el juez y cuenta, ¡CINCO, SEIS, SIETE! . Yo lo miro rendido sonriendo con los dientes empastados en sangre. Lo miro con cara de... ya fue maestro, cortalo acá, pero sigue contando. ¡OCHO, NUEVE! Salgo del probador, el juez tiene una risa macabra, le dirige la palabra a la Tigresa: mira que modelo que te pegaste eh. ¡DIEZ!. Y mi cabeza cae contra el almohadillado.
Chau, estaba totalmente derrotado, en la cresta de la ola, pisteando como un campeón como decía el de Crónica. No lo podía creer. La mina me mira y me dice si me puedo dar vuelta que quiere verme de atrás. Me doy vuelta y pienso, no vas a encontrar nada atrás linda. En eso, clava cara de orto y dice, la llevo, le va a quedar bien a mí novio.
Se prenden las luces en el Luna, estaba yo solo sentado en el banquito contra un rincón en el ring, de abajo me miraban ella y su novio (que lo hacía tipo Brad Pitt) y se reían de mi. El fumaba un habano Cohiba y ella tenía un trago en la mano, creo que un Martini. Estaban vestidos de gala, re trajeados. En eso le digo a Brad, subí pancho. Se le desdibuja la risa. Le pasa el habano a la Tigresa y se saca el saco(y yo me pongo el pongo, cuack). Vamos a pelear por ella, me dice mientras pega saltitos. Pero si vos no estás acá, yo no te conozco, le digo, chau. Ahí empieza a desaparecer, como la foto en Volver al Futuro. Mientras se borra aprovecho y le tiro, eres un gallina Mc Fly. La Tigresa desde abajo me mira y se rie. Ya sabe que me gusta verla reir y saca tajada de mi talón de Aquiles. Bajá vayamos a dar una vuelta, me dice.
Termino de salir del probador con la remera que traía puesta desde antes, ella ya está pagando. El vendedor está apagado, se había ilusionado conmigo. Habíamos hecho un buen grupo. ¿Le querés estampar un numero? El nueve le digo, le gusta Palermo a mi hermano. Genial, en 10 minutos sale, toma asiento en la sala de espera. Me siento, odio esperar y más que hayan lugares específicos destinados para eso. La Tigresa vuelve por mi, se sienta a mi lado, había toda una hilera más libre, pero decide sentarse justo al lado mio. Ahora no lo tomo como señal de nada, pero nos ponemos a charlar. Laburo, estudio, casa, amigos, vacaciones, los temas de siempre. Uno tendría que tener un volante para estas situaciones y así se agilizaría todo un poco. No me importaba todo lo que me estaba contando, salvo cuando se puso a hablar del novio. Hacia 6 meses no lo veía, porque tenía un nene de 3 años y vivía afuera con la madre y parece que se va a quedar a vivir allá y que no se qué y y, y muchos más y. Yo me había quedado en lo de los 6 meses, no escuche mucho más que eso. Disculpa, le digo, ¿y lo estás esperando hace tanto? No, no lo estoy esperando, tenemos una relación abierta.
Estoy en el ring ahora, abrazado a Brad Pitt, a Alan y a la Tigresa. Bajamos la cabeza al unísono para nuestro público. ¡La gente nos ama, nos aplaude, está enloquecida!

domingo, 10 de diciembre de 2017

Primer beso


Chi, chichi. Decime, que pasa. Vení acercate. Si. Cuchame, no la vas a poder creer, Laura gusta de vos. ¡¿Que!? Sh, boludo que nos van a sacar del aula. ¿Laura gusta de mí? Si, eso me dijo Ceci y Sole. ¿Entonces? Banca, ya está todo charlado. ¿Cómo todo charlado? si yo recién me entero. Si, pero vos vas a hacer lo que te digo. ¿Qué cosa? Cuando suene el timbre del recreo salimos todos, pero vos no vas al patio, sino al costado, ¿viste dónde está el salón de música? bueno ahí. ¿Y ahí? Le das un beso boludo. Nonono. Si chabón, si siempre te gustó Laura. Si pero nunca di un beso, no sé cómo se hace. Déjate de joder, práctica con el brazo. Cómo voy a practicar con el brazo. Practica. No, estás loco. Haceme caso, besate el brazo. Bueno. Ves, no es tan difícil. No sé si seré yo, pero beso cómo el culo si ella llega a ser mi brazo. No, ella va a sentir otra cosa. ¿Y vos cómo sabes? Me lo enseñó Yoni a lo del brazo y cuando le di el beso a Ceci funcionó, por lo menos después nos dimos otro. Me siento rato besándome el brazo. Practica boludo, vos práctica que falta poco para el timbre. ¿Y con la lengua qué se hace? no sé qué hacer. Déjala ser. Supongo que no le debe gustar esto a ella. Si, le va a gustar vas a ver. No sé, mirala, pareciera que no está tan nerviosa como yo, está copiando lo que escribe la profe y todo. Está nerviosa ya me dijo Ceci también, quédate tranquilo que los dos están igual. Uh esto va a ser un desastre, no sé ni cómo arrancar cuando la vea. Cuando la veas charlas, le haces un par de preguntas y listo. Bueno, voy a ir sin el guardapolvo, me queda mejor. Ya fue, te ve todos los días así, un día más no hace la diferencia. Si, pero quiero estar lindo. Bueno anda sin guardapolvo, ¿querés un chicle? Si dale. Un bazooka tengo. Gracias. Escupilo antes de salir al recreo y listo. Que nervios, prefiero ir a jugar a la pelota. No seas cagón, es la chica que te gusta desde segundo grado, dale. Si, tenés razón ya soy grande es momento de hacerme hombre. Ese es mi amigo. Uh no, el timbre. Uh si, uh si, vamos dale, con huevos. Dios. ¿No te ibas a sacar el guardapolvo? Si toma, estoy muy nervioso. El chicle, el chicle, escupilo antes de verla. No doy más. Tranqui que va a ir bien, pensa en el brazo. Después te cuento. Con huevo vamos.

¿Y qué tal te fue? No sé. ¿Cómo no sé? Si, fue raro. ¿Raro cómo? ¿estás contento? Me dio cosa, pero quiero volver a hacerlo, no sé. ¡Viste! Te gustó entonces. No, no sé si me gustó, sólo se que la quiero besar de vuelta. Genial entonces, porque hoy festeja el cumpleaños Sofi en el salón de enfrente, y ella va a estar. ¿Cómo? Si está hablado con las chicas. Nos quedamos jugando a la pelota y ellas van a venir con nosotros también. No, de vuelta armaron todo boludo, no puedo creerlo, me siento un títere. Si, pero un títere feliz, me lo vas a agradecer vas a ver. No lo sé la verdad. Cuchame, ¿con las manos que hacías? Nada que voy a hacer. ¿Cómo nada? Si, nada. No boludo, una mano ponele en la cara que les gusta. ¿Cómo? Practica con vos. No, esto no me esta gustando. Si, ponete la mano en el cachete, haceme caso. ¿Así? Si algo así ponele. Es raro esto. Ahora sí pero después vas a ver que no. ¿Y con la otra mano? ¿Y dónde la pondrías vos a ver? déjate fluir hace lo que tengas ganas boludo. Le acariciaria el pelo creo. Bueno hace eso, pero práctica en vos, importante lo de las dos manos. Si dale. Igual lo más importante ya lo hiciste. ¿Qué cosa? Y si, hice que te chupes el brazo, se ve que te gusta mucho Laura. Sabes que si, no quiero pasar papelones. No va a pasar, gusta de vos y vos de ella. Si tenés razón, la quiero besar ahora. Bueno tranquilo, que falta para el cumple, además también lo vas a hacer mañana supongo ¿Cómo mañana? Y si, mañana esta el campamento ¿no te acordabas? Uh cierto. Así que mañana seguro que también la besas. No me digas que está todo arreglado de vuelta. No lo sé amigo, no lo sé, yo me pregunto lo mismo.

sábado, 9 de diciembre de 2017

El cosito de la pizza


Las aceitunas las comía yo. Llegaba la pizza y enseguida, ella pinchaba con el tenedor de a una y las arrastraba a mí plato empujandolas con el cuchillo. Hacía esto con las cuatro aceitunas que no eran mías. Terminaba así, comiendo ocho aceitunas. Estaba viviendo en la Av. Corrientes, antes de que yo me mude, por lo que siempre terminabamos comiendo pizza. "Pisa" cómo yo le decía o "Pitsa" cómo le decía ella, da igual. Cómo había que elegir porque no había plata era o salir a comer o ir al teatro. No podíamos darnos el lujo de las dos. Creo que la única vez que hicimos las dos, fue en el cumpleaños de ella. Recuerdo mucha felicidad en ambos, más allá del festejo, el estar gastando en ella sabiendo que no se puede y que en el futuro tendría consecuencias y no me importaba, creaba un clima de adrenalina y de exacerbado disfrute en mí. Dígamos que uno se está obligando a disfrutar esos momentos y está bien.
Había otras que a mí me gustaban más, cómo Pirilo, que disfrutaba de ir a comer solo porque era al paso, El Fortín, donde comía cuando era chico cuando la familia era grande y La Mezzetta de Urquiza, que era la que comíamos con mis amigos y a la que viajabamos exclusivamente hasta allá para ir a buscarla. Cómo podrán ver, mi última cena bien podria ser una pizza.
Con ella íbamos los Viernes a comer. Yo salía del laburo rajando, me tomaba el 45 y ella ya estaba esperándome en la pizzería que seguía. Teniamos una ruta armada. Ella la había dibujado a mano, con la ubicación de cada una y aclarando cual era la especialidad. Los nombres escritos en rojo y la especialidad en azul estaban. El papel que era tamaño a4, estaba pegado en la puerta de la heladera con un imán de Las Cuartetas en una esquina y en la opuesta una de Guerrin. Las servilletas que usábamos en la casa de ella también tenían los colores y los nombres de las diferentes pizzerías, no eran blancas como en todas las casas. Me decía que eran más divertidas así.
Ella también juntaba en un rincón de la cocina el "cosito" de la pizza. Tenía como una especie de pirámide armada con cositos de diferentes colores. Coleccionaba eso. A mí me parecía un buen adorno, por lo menos estaba contextualizado. De hecho, cuando me juntaba en otra casa, me guardaba el cosito a escondidas, para llevárselo a ella y que agrande la pirámide. Y más si era de algún color que no tuviese, me alegraba. Era conseguirle la figurita difícil, imagínense.
Un día fui a cenar a una casa donde conocía a una sola persona, por Devoto, había ido a hacerle la gamba a un amigo con una de las pibas que estaba ahí. Cuando llegó la pizza, era un cosito que nunca había visto, como una especie de joya en el medio del queso. No lo podía creer. Lo primero que hice fue agarrarlo apenas se abrió la caja y se me quedaron viendo, pensando en "que va a hacer este loco con el cosito". No me importó. Al otro día se lo llevé y cuando lo vio me dijo que era una especie de trébol de cuatro hojas para ella. Tanto es así, que lo separó del resto de la pirámide y fue a guardarlo en un cajón, en donde guardaba las cosas importantes.
Entre los cositos y las aceitunas, me hacia sentír una buena persona, me hacía feliz. Me encantan las aceitunas, pero las cuatro que me daba ella, eran siempre más ricas, más gustosas y debe ser porque me hacían sentir que estaba haciendo un bien. No tiraba comida y ella tenía alguien con quien compartir.
De algún modo le inculcaba valores a mí hija y no hay mayor alegría que eso para un padre.




miércoles, 6 de diciembre de 2017

Lentes de sol


Todo empezó, o más bien terminó, cuando yo le decía que los lentes de sol en realidad eran lentes de no sol, pero que por marketing el "no", no garpaba, entonces le quedaron como los conocemos "lentes de sol". La cosa es que ella sostenía que los lentes eran para el sol y el argumento era que uno podía verlo así directamente. Lo que yo le decía era que no lo estaría viendo, porque era una imagen distorsionada y agregaba ya un poco encascado, que ninguno de los que usaban "lentes de no sol", los usan para verlo. Incoherencias del enojo.
Discusión va, discusión viene, yo le termine en parte dando la razón cómo siempre, ella enojada porque le daba la razón cómo si fuese una loca y todo básicamente como el orto, por unos putos lentes de sol. Discusiones boludas de ese tipo y sin sentido, de cuando todo se empieza a resquebrajar. Cuestión, de unos lentes y el sol, llegamos a la afirmación de que nos teníamos que separar. Ella lloraba a borbotones, yo estaba triste pero serio. Lloraba pero de otra manera, vieron como es: uno usa las lágrimas otro escribe, uno escucha canciones tristes otro se emborracha y así. La cosa es que por algún lado sale.
Esta anécdota de los lentes, era otra más de las tantas peleas cotidianas, cómo la de la pasta de dientes, que habrá durado alrededor de un mes creo. Yo la apretaba en cualquier lado a la pasta, ni siquiera del medio, porque habría que calcularle, apretaba y ya. Ella era de las que apretaba desde abajo para poder usar toda la pasta pareja. ¿Cómo terminó todo? Un día me voy a lavar los dientes y veo que la pasta está toda destartalada, con un desorden hermoso, ¡la flaca se había comprado su propia pasta! Y ahí estaba en el vasito que usaba para hacerse buches, límpida, pareja y lo juro que la ví, llena de felicidad.
El vasito era otro tema. Yo tomaba del chorro directo, pim pum pam y escupía contra la panza del lavatorio. Ella se quejaba que salpicaba todo el baño con un buchesito de agua en la boca. En tono chistoso le decía que iba a hacer como la propaganda e iba a escupir en serio, haber que sentía. Uno trata de tomarse las cosas con humor durante los primeros encontronazos, pero no, vuelven y cada vez más intensos. Nunca solucionamos el tema del vasito de mierda ese, por eso lo digo, de hecho empeoró.
Cómo todos sabemos, las parejas  son de a dos y para tirarle flores a ella, está la de las zapatillas. Nos íbamos a acostar y yo tiraba las zapatillas así como salían, todas desparramadas por la pieza. Me decía en tono chistoso también, que un día me iba a caer y que las acomode más cerca de la cama. Yo no le hacía caso, le decía que estaban hechas para estar en el piso las zapatillas y nada más. ¿Que paso? Un día me levanté de madrugada, fui al baño y cuando volví en la oscuridad me tropecé y fui a aterrizar contra el borde de la mesita de luz. Hecho poronga terminé. ¿Qué hice de mal además de caerme? No la quería despertar y como el golpe había sido tan seco ni se mosquio. Agarre unas gasas de por ahí y me apreté fuerte un rato en la herida hasta que me dormí. Listo el pollo. Yo dormí como un duque y ella también. La cosa es que al otro día me levanta toda desesperada y enojada. Yo no tomaba conciencia de la pelotudez que había hecho y le decía que no se preocupe que las sábanas las iba a lavar yo. Ahí se enojó más, y eso la llevó a que me puteara de arriba a abajo durante todo el trayecto al hospital. Tenía razón, era un boludo. Al rato, llegamos a la guardia y por la profundidad de la herida me hicieron pasar de una. Diez puntos que me abarcaban casi toda la frente. No hablamos en todo el viaje de vuelta, le di un beso de compromiso, me bajé del auto y subí. Ella se iba a trabajar. Con lo mal que me sentía por la situación, agarre las sábanas enseguida y las puse a lavar de la cantidad de sangre que tenían. Ordené la casa también, para que cuando llegara esté todo como ella quisiera. Prepare el almuerzo como de costumbre, ya que siempre se escapaba al mediodía del laburo y venía a comer. Hice su comida preferida. Todo perfecto, nada puede salir mal se imaginan, bueno si, todo puede salir un poco peor siempre.
Llega y ya estaba de mal humor y tengo que aclararlo que yo no sabía en realidad por qué era. Pensaba que por mi. Pues no. Con la mesa ya lista me pidió que saliera y que la acompañase, medio que a los gritos. Le preguntaba por qué y no me decía. Desde el vamos me ponía nervioso que llevara los lentes de sol. Me gusta verle a los ojos a las personas cuando le hablo.
Cuestión, calladito y obediente, agarre las cosas con las que uno sale y la seguí de atrás. Empezamos a discutir sobre los lentes que llevaba puestos y terminó derivando en que nos teníamos que separar. Eso, todo el resto y la conjuntivitis que se acababa de agarrar.

Marilyn y Arthur

viernes, 17 de noviembre de 2017

Preferible uno bien hecho a tres o cuatro


Pasame el agua, muero de sed. Banca que no la encuentro. No doy más. Yo tampoco, estoy detonado, acá está, tomá. Gracias. Déjame un poco porfa. Si, tomá, agarrá, dale boludo agarra que se me cae. Bueno banca tan apurada estabas. Boe, creo que hay otra agua en la heladera igual, sino tenés birra. Estoy para una cervecita eh, traigo agua y birra. Dale, si. Ahí vengo. Ah, y fíjate que quedó chocolate en la puerta de la heladera, arriba donde irían los huevos. Ok. Sabes que después me gusta comer chocolate. Dale, ¿aunque estemos todos transpirados? Si, comerlo justo antes de cuando me duermo me cae mal sino y ya me está empezando a agarrar sueño. Bueno, bancame. Si.
Cuchame, no encuentro la birra, ¿QUÉ? HABLA FUERTE, NO TE ENTIENDO NADA. QUE NO ENCUENTRO LA BIRRA BOLUDA. FIJATE EN EL FRIZER FLACO, LAS PUSE PARA QUE ESTÉN BIEN FRÍAS. BUENO. HABLAME ACÁ, SABÉS QUE ODIO GRITAR LA PUTA MADRE. AHÍ LAS ENCONTRÉ, AGARRO DOS LATITAS LINDA.
Tomá, están a punto eh, justo terminamos, un poco más y explotaban. Tampoco para tanto, hemos estado más y no pasó nada con las birras. Bueno, que se yo, digo nomás. Mirate chabón, estás empapado. Y si ¿qué esperas boluda? ¿Cuántos hicimos?. No sé, tres o cuatro. ¿Cómo no sé? Y no sé bolas, vos te fijas en eso. Vos también te podrías fijar, por ahí me paso de rosca y no te das cuenta la próxima. Bue, aguanta. Es chiste, con tres estamos. Por mí con uno pero bien hecho estaríamos. A vos porque te da lo mismo. No, tampoco lo mismo, pero no le pongo la carga que le pones vos. Para mi es importante, es algo que hacemos los dos. Si, pero por momentos como que te sigo. ¿O sea que no tenés ganas? No es eso bolas, no me vas a entender. Si, quedate tranquila que yo entiendo todo. Uh, ya te enchinchas. No. Si, te enchinchas boludo, pareces un nene cuando te pones caprichoso con algo. Justo yo, claro. Si, mira te cruzás de brazos ya, a la defensiva, te falta hacer puchero, me muero jaja. ¿Encima te reís? no me parece chistoso. Dale ya fue, entendeme que llegó del laburo cansada. Bueno, puede ser, tenés razón. Gracias. De nada. Igual, mañana lo hacemos de vuelta. Si dale, pero menos si estás cansada. Que comprensivo de repente, te digo que casi me asusta. Te lo digo en serio, toma chocolate. Ah menos mal que te acordaste de mi, dos cuadraditos me dejaste hijo de puta. Pensé que no te gustaba el chocolate blanco. No me gusta. ¿Entonces?. Pero hoy quiero. Quien te entiende loco, si no te hubiese dicho ni cuenta te dabas. Seguro que no. Viste. Quedó algo de negro en la mesita de luz, en el fondo, fíjate. A ver banca,¿ el agua la tenés vos no?. Creo que sí, ya te digo. Como cuesta abrir este envoltorio, no sé con que mierda lo pegan, le mando diente ya fue. Cuando termines, deje el agua al lado tuyo, cuidado. Dale, gracias. ¿Está complicado?. No, es un toque. Pasame que lo abro yo. No no, yo puedo. Veo. Hijo de puta, se me resbala. Es un show esto, te gana un chocolate, pasamelo boludo. Te dije que no, este hijo de puta no me va a ganar, si puedo con un frasco de mermelada cerrado al vacío, tengo que poder con esto. La mermelada te la doy para que me la abras porque me das ternura. Si, claro, que chistosa. No, en serio, dame. Boe, toma rompe huevos. Te falta sopa logi. Si hay algo que me sobra es sopa chiquita. Listo, pillo. Dah, ¿cómo mierda hiciste? No sé boludo, lo abrí normal, agarra. No, tenelo vos, yo ya le entre al blanco y me bastó. Genial, todo para mí. Tampoco tanto, déjame para mañana. Comprate querido, soy yo la que siempre llena de chocolates la casa. Claro ¿y de la cerveza quién se encarga?. Cuando tenés razón, tenes razón, come. Un poco nada más, con almendras qué rico. Y si a mí me gusta el buen chocolate, que es eso de chocolate blanco. No entendés nada nena, blanco y en rama no hay con que darle. Bien que comes de este. Yo como lo que venga si tiene chocolate. Chocolate y queso. Si obvio y queso. Somos dos gordos ves. Es por el ejercicio que hicimos. Ah sos una caradura. ¿Qué decís nena?. Y si, te costaba una banda arrancar, más frío estabas. Ah listo, te fuiste al joraca. Dale boludo, es chiste, te tomas todo a pecho. Si, tenes razón, es una boludes. Viste. Si. Che. ¿Que? Mirá tus gambas, son largísimas. Y si, soy alto querida. Bueno pero miralas. Las veo. Y los pies. Bueno, los pies son tabú en todos, ni los mires. A mi me gustan. A nadie le gustan los pies de nadie. A mi me encantan tus pies. Me estás preocupando. Es una parte más del cuerpo, ¿cuánto calzas?. 43-44, una cagada. ¿Por qué? Porque muchas veces no hay del talle y me termino comprando unas que no me gustan tanto, y vos ¿cuánto calzás? 36 si no me creció el pie. Más tierna. ¿Tierna por qué? ¿no era que no te gustaban los pies? Si pero los tuyos si, son delicados, finos. ¿Cómo sería eso?. Pequeño, pero proporcionado. Bueno, gracias por lo de proporcionado. Pero que sean chicos los hacen lindos, no me gustaría compartir las zapatillas con mi novia. ¿Qué problema habría a ver? No, nada, es por una cuestión egoísta nada más. Menos mal que lo aclaraste. Si boluda, sabés como soy, no me gusta compartir la ropa. Bueno, así pues si. Y si, banca vos también estás toda chivada, mirá tu tibia. Si, no sé porque me transpira tanto la tibia. Debe ser por alguna posición rara que hiciste. No creo. Para mi si. No que recuerde, lo hicimos como lo hacen todos. Y si, en teoría todos corremos de la misma manera. Ya fue, estiremos que sino cuando nos acostemos nos va a doler todo. Dale, mañana nos tocan tres o cuatro kilómetros de vuelta encima. Sigo sosteniendo que prefiero hacer uno a conciencia, que tres o cuatro yo. Estira, mañana lo vemos. Ok